jueves, 2 de junio de 2011

Angaangaq... Deshiela tu corazón y veras la belleza del mundo.


Deshiela tu corazón y veras la belleza del mundo.

Angaangaq (1947) es esquimal, nació en el Norte de Groenlandia en una familia con curanderos desde hace generaciones, y es chamán, jefe espiritual de las tribus Inuit y representante de los aborígenes árticos en las Naciones Unidas desde que siendo joven, recibió el encargo de los Más Ancianos de su pueblo de llevar a todo el mundo el mensaje espiritual de los esquimales.

Lleva 30 años recorriendo el mundo y recientemente ha publicado el libro “Escucha la voz del hielo” en el que habla sobre la vida cotidiana de su pueblo, sus enseñanzas y costumbres, sus ceremonias y sus mitos; sobre el dar y el recibir, sobre el silencio, la oración, la curación, las plantas y los animales, el devenir y el perecer, la familia, la vida en pareja, la sexualidad, las estaciones, las ceremonias y todo aquello por lo que vale la pena vivir.



Aquí unos estractos de dos capítulos del libro “Escucha la voz del hielo” de Angaangaq. Grandes verdades contadas con simplicidad y sabiduría.

Sobre la ausencia de fronteras:

No hay fronteras. Los animales no conocen fronteras, las plantas no conocen fronteras, los vientos no conocen fronteras, las nubes no conocen fronteras, los ríos no conocen fronteras. Sólo el hombre cree en fronteras: “No te está permitido entrar aquí”.
Me pregunto: ¿Cómo es posible esto?
El problema es que vosotros, los occidentales, aprendéis desde la infancia a crear fronteras. Pero la madre tierra no tiene fronteras. El viento no conoce fronteras. Quizá se lleve a miles de kilómetros la hoja marchita que el viento de otoño arranca de un árbol de tu jardín. Tal vez la lleve hacia el Norte, donde en algún momento se congelará y caerá sobre Groenlandia. Y acabará en un lago groenlandés, donde desplegará su energía. Todo está unido y conectado con todo. Sois vosotros los que habéis inventado las fronteras.
Tenemos que aprender que solo existe un mundo y que las fronteras que le hemos trazado son ilusiones. Necesitamos tener una conciencia global de que todos estamos cohesionados y formamos un solo organismo. Necesitamos una conciencia clara de que todos somos una familia

Sobre la guerra:

En mi patria nunca ha habido una guerra. A mi pueblo le resulta extraño que haya pueblos que luchan entre sí para conquistar tierras. Tenemos claro que solo existe una tierra y que no pertenece a nadie. Cada cual tiene derecho a utilizarla, y cada cual lo hace a su manera. Lo único que nadie puede es poseerla. La tierra pertenece a todos. Por eso no comprendemos que haya guerras para poseer tierras. No podemos comprender por qué los hombres trazan líneas en los mapas y dicen: Esto es una frontera.
Y tampoco podemos comprender que haya padres y madres que aprueben que sus hijos se dediquen a matar.

Deshila tu corazón y veras la belleza del mundo.

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Real Time Web Analytics